¡Adiós y buena suerte!

Quiero dedicar mi última entrada como profesor de la Universidad de Deusto a Alan Turing y a John von Neumann, por sentar las bases de la informática, a los creadores de los protocolos TCP/IP, al equipo completo de Google y, muy especialmente, a los ingenieros y programadores que pusieron en marcha Skype. En apenas unas décadas ellos han conseguido lo que no lograron siglos de telépatas, mentalistas y videntes. Gracias a quienes han hecho posible que hasta un mentecato como yo pueda permitirse un ordenador personal y una conexión a Internet, hoy me despido sólo de los muros de piedra de la universidad y de sus pasillos de madera. Pero no necesito decir adiós a todas las personas que durante estos años tanto me han querido, apoyado y también soportado. Queridos labpsiqueros, labpsiqueras y allegados, gracias por enseñarme tanto, por los sábados leyendo manuscritos que no podían esperar y los domingos reanalizando datos, por estar ahí en la salud y en la enfermedad. No olvidéis que sigo más cerca de lo que parece, junto al icono verde donde pone “conectado”…